Aristóteles y el falso dilema de cloud o no cloud

  • Tribuna de opinión

Comunicaciones unificadas

Dos conceptos tan dispares y lejanos en el tiempo como Aristóteles y la cloud - no hacen falta las presentaciones – pueden tener, sin embargo, muchos nexos dada sus naturalezas incontenibles, trascendentales y universales. La contribución del filósofo y científico griego es vastísima en áreas como la ética, la lógica, la retórica o la biología, pero yo querría fijarme hoy, y a riesgo de parecer reduccionista, en uno solo de sus principios: el del tercero excluido.

Antonio Santofimia, Director Comercial de Mitel Spain

Antonio Santofimia, Director Comercial
MITEL SPAIN


Vivimos en un mundo que ya ha empezado a rechazar el antiguo patrón de pensamiento dicotómico, sobre todo en el plano personal y en cómo nos definimos los seres humanos. En las esferas laboral, educativa y cultural, y tras la catarsis que ha supuesto la pandemia, la dualidad presencial-virtual ya se está difuminando, dando paso a lo que conocemos hoy como espacios y experiencias híbridos.

Sin embargo, cuando hablamos de cloud – una de las innovaciones más transformadoras de los últimos 25 años – pareciera que la elección se limita a cloud o no cloud. En el ámbito de las comunicaciones unificadas, da la sensación de que se ha asumido de forma generalizada que: uno, solo se puede escoger entre un modelo on-premise tradicional o la transición completa a cloud; dos, los modelos de comunicaciones on-premise están obsoletos y tres, y recurriendo de nuevo a Aristóteles, esto nos dejaría como única opción viable la de cloud.

Sin embargo, la opción de implementación en la nube, entendida como la nube pública, no es válida para todos. Es cierto que cloud es el principal habilitador de transformación por su rapidez y escalabilidad y que brinda muchas ventajas: reducción de costes, nula o mínima inversión inicial, pago por lo que se usa, se necesitan menos recursos para su gestión... Igual de cierto es que una solución cloud al uso no brinda mucha capacidad de personalizar las funcionalidades de modo que se adapten a las necesidades únicas de cada negocio, que se pierde el control sobre las evoluciones tecnológicas de una plataforma, que puede que no haya costes de inversión o de puesta en marcha pero que, a medio/largo plazo, surgen muchas dudas sobre si el coste es menor que en un modelo OPEX...

Muchas organizaciones van a seguir modernizando las soluciones de UC on-premise y demandando soporte continuo durante muchos años. Pero, para muchos clientes, a medio y largo plazo, la nube pública puede no ser una opción factible por razones de seguridad, supervivencia, soberanía de datos, conformidad normativa y otras leyes o normas específicas de cada país. Esto es especialmente relevante en sectores altamente regulados, como pueden ser las Administraciones Públicas. Por lo tanto, cuando nos alejamos un poco del foco y se amplía la perspectiva, es notorio que la flexibilidad y capacidad de elección es lo que debe predominar.

 

El falso dilema

¿Por qué tengo que elegir entre cloud o no cloud? ¿Por qué no quedarse con lo mejor de los dos mundos? Citando de nuevo a Aristóteles, ¿por qué no buscar la virtud en un punto intermedio? En este contexto, el punto medio podría ser, por ejemplo, un modelo de cloud privado que proporcione un entorno seguro y redundando, ya sea en las instalaciones de un proveedor de servicios especializado o en nuestra propia casa, pero gestionado por partners de confianza. Un despliegue de estas características va a implicar un menor coste de recursos técnicos/humanos, pero al tiempo supondrá una menor pérdida del control ya que cedemos la gestión de nuestra plataforma, pero no la capacidad de decidir qué y cuándo evolucionar. En términos económicos, el cloud privado proporciona, además, un equilibrio ideal entre la compra de un bien y la inversión en un servicio a través de la adquisición en un modelo de suscripción.

Hoy en día, cuando las organizaciones evalúan sus necesidades de infraestructura de comunicaciones, lo que realmente importa, más allá del tipo de despliegue, es centrarse en aumentar la eficiencia, mejorar la capacidad de gestión, cumplir con los requerimientos en materia de seguridad y normativa y considerar las inversiones existentes. Y, todo ello, diseñado para para respaldar a los empleados en cualquier tipo de entorno de trabajo.

En Mitel tenemos la misión de ofrecer soluciones de comunicaciones flexibles y preparadas para el futuro que apoyen las necesidades de cada cliente. Un tipo de solución, o un solo sabor de nube, no sirve para todos y Mitel tiene un firme compromiso de apoyar a los clientes a lo largo del ciclo de vida de sus comunicaciones ofreciendo la máxima flexibilidad y elección. Para ello, el catálogo de soluciones de Mitel está disponible de la forma en que los clientes prefieran adquirirlas, sin obligar a rupturas tecnológicas al tiempo que protege los sistemas heredados: opciones de CAPEX, opciones de suscripción y una gama completa de opciones de implementación privadas, híbridas y on-premise.

En los negocios, la flexibilidad es importante. Las empresas flexibles suelen adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado de forma rápida y sencilla. Y la capacidad de adaptarse a menudo puede ser la clave del éxito a largo plazo. La pandemia fue un duro recordatorio de esta realidad.

 

Antonio Santofimia, Director Comercial de Mitel Spain